sábado, abril 23, 2016

¿Por que me se las letras de las canciones de Sergio y Estíbaliz?



Estaba en el ordenador y mi hijo ha preguntado, ¿Estíbaliz, eso es un nombre? Y mi mujer le ha dicho si, es un nombre vasco y, acto seguido ha remarcado, Sergio y Estíbaliz eran unos cantantes que le gustaban a tu padre. Yo he pensado, bueno si, me gustaban pero tampoco tanto y entonces, instintivamente he tecleado “Cantinero de Cuba”. La he escuchado y después he puesto “Volverás” y “Quien compra una canción”, “Volver”, Piel” y resulta que me se las letras de todas y ahí me ves a mi cantando con ellos como si tuviera 15 años, como un tonto. Y encima resulta que si, que me gustaban mucho y que me siguen gustando y he recordado que estaba secretamente enamorado de Estíbaliz y me he sentido un tanto viejuno por emocionarme con unas canciones que a algunos les parecerán ñoñas pero que forman parte de mi educación sentimental.

lunes, noviembre 09, 2015

ESPAÑA, UNA PUTADA.


Me importa una higa que Lorenzo haya ganado el mundial de motociclismo. Un señor que confiesa que cotiza en Suiza, porque le sale más barato no me representa por mucho que se le llene la boca de España. Un señor como Rajoy, incapaz de negociar nada en cuatro años de mandato, que solo ha hecho lo que le han mandado desde Bruselas sin importarle si los españoles pasan hambre o frío o que trabajando diez horas al día, cobrando cuatro y no llegando ni a mediados de mes, mientras se le llena la boca de cifras, como al contable de un ultramarinos, no me representa. Un señor como Más, que lleva cuatro años desgobernando Cataluña, embarcado en un viaje hacía la nada mientras descuida sus principales obligaciones para con sus gobernados, si yo fuera catalán, no me representaría. Vivo en un país de gobernantes zafios y mediocres donde el tuerto es el rey. Un país donde las mujeres mueren asesinadas por los que debían amarlas y parece que a los políticos solo les preocupa que se reduzca el déficit y que los bancos, las petroleras y las eléctricas ganen cada día más. Donde se convierte en noticia que han llegado 19 refugiados de un total de 150.000. Y aun tienen la desvergüenza de venderlo como un éxito. Donde este invierno habrá gente que no podrá encender la calefacción mientras el gobierno castiga el autoconsumo de energía solar con multas de 6.000.000 si, seis millones de euros. Un país donde cada día más niños pasan hambre y una gran cadena despide a una trabajadora por regalar una merluza que se iba a tirar a la basura. Donde los corruptos no van a la cárcel y si van, salen a los dos días, con el botín a buen recaudo en paraísos fiscales. Un país de trapisondistas, trileros, mercachifles, desahogados, truhanes, barberillos, correveidiles y pan pringaos, que han convertido la política en una tómbola donde el más tonto hace relojes y el que más chifla es capador. ¿Y aun pretenden que sienta orgullo de ser español? Lo siento pero no. Así solo puedo sentir pena y rabia, mucha rabia y ganas de pedir asilo político en Finlandia.

viernes, junio 19, 2015

BAQUET Y LAS SEMILLAS ESTRELLA

Publíco aquí el cuento "Baquet y las semillas estrella", escrito por mi hijo Alberto y ganador del IVconcurso de relato corto del A.M.P.A. del C.P. El Tossal 2015

2015, la nave 188 viajaba por la galaxia “Sistema Frondoso”  y cuando abrieron la escotilla de la basura, un robot ingeniero y un robot médico cayeron al vacío y fueron a parar al planeta Naquén.
        El planeta Naquén estaba lleno de dodos y ovejas que se alimentaban de zanahorias grandes como calabazas. También había una planta gigante que tenía en su copa una materia sospechosa.
        Los robots se estaban quedando sin energía y el robot ingeniero utilizó el material de basura espacial que cayó con ellos para hacer unos paneles solares y así vivir eternamente en Naquén.
        Pero en  Naquén sólo había animales y los robots se sentían solos. Por eso comenzaron a construir más robots. En poco tiempo habían hecho una colonia mayor que los alienígenas de su planeta de origen.
        Hubo un superterremoto, provocado por la presión del planeta, y grandes zonas de la corteza de Naquén cogieron mucha energía y empezaron a flotar. En estas islas flotantes seguían viviendo ovejas, dodos y zanahorias; y aparecieron rábanos gigantes  y enormes diamantes.
Tras el terremoto, los robots descubrieron que la planta gigante estiraba sus ramas hacia las islas flotantes llenas de energía. La planta absorbía  la energía de las islas como una pajita y cada vez aparecían más Semillas Estrella en su copa.
        Los robots cada vez necesitaban más energía y aprendieron a conseguirla de las Semillas Estrella.
        2108, la planta gigante llega más allá de las islas, los robots han construido un teletransportador en la capa de ozono para acumular las Semillas Estrella. Las semillas son teletransportadas a un camión que las lleva al Ayuntamiento Blanco donde despedazan las semillas para sacar su  energía y repartirla por todo el planeta en una onda sonora.
        Poco a poco la planta gigante se estaba pudriendo y los alcaldes, los primeros robots en pisar el planeta, decidieron mandar a su mejor robot, Baquet, a buscar más Semillas Estrella.
        Baquet pidió a los alcaldes un teletransportador, para mandar las semillas que encontrara, y poder arreglar la nave que se había estrellado en el 2017.
        Baquet era un robot rojo, con su nombre escrito en el pecho, tiene sólo la fila inferior de dientes y tanto sus dientes como sus ojos brillaban como linternas.
        Explorando el espacio, Baquet, encontró la vía láctea y, en ella, Saturno. Baquet que pensó que los anillos de Saturno eran como muchas islas flotantes y que tendrían mucha energía.
        Baquet atravesó con su nave roja los anillos de Saturno pero no podía llegar hasta el planeta. Tuvo que saltar desde 2000 metros hasta el suelo y allí encontró otra planta gigante que también se estiraba hacía las islas flotantes. La planta se desorientaba y fallaba los tiros de sus raíces. Decidió  guiarlas, se subió a las ramas y las guió hacia las islas, las ramas se movían e intentaban tirarle como si fueran un toro mecánico.
        Consiguió llevar las ramas hasta una isla muy grande, y mientras la planta repostaba en esa isla gigante flotante, Baquet descubrió una nueva especie de animal, con dos cuernos, mucha mala uva y un poco tonto porque no paraba de chocarse contra los cactus. Lo llamó “toro” y era bastante agresivo y atacó a Baquet, pero consiguió escapar.
        También encontró un diamante que medía un metro de diámetro, mientras que los de su planeta medían medio metro.  Una caja misteriosa que ponía “para Baquet” le cayó encima de la cabeza y dentro había un jetpack.
        Vio que la planta había terminado de repostar y el tallo estaba muy alto y él estaba cansado de tanto huir del toro.  Dio un brinco con el jetpack a su espalda y subió hasta la rama más alta sin hacer ningún esfuerzo.
Ayudado del jetpack conectó más ramas a islas más altas, más rápidamente. La planta tenía que llegar a los 2000 metros para florecer, que se abriesen sus pétalos y que saliesen sus Semillas Estrella.
Cuando la planta llegó a los 1999 metros un tallo empujó a Baquet entre los asteroides de los anillos de Saturno. Flotaba en el espacio sin gravedad. Consiguió frenar en un asteroide y descubrió una cosa muy extraña, un robot oxidado que necesitaba urgentemente ayudas médicas y mecánicas. No paraba de decir con voz ronca y débil: “¡El aceite está en la ensalada! ¡El aceite está en la ensalada!” y Baquet no entendía que decía y le preguntó: “¿Necesitas aceite de ensalada?” y el robot oxidado moviendo la cabeza afirmativamente continuaba diciendo: “¡El aceite está en la ensalada!”. Decidió llevar al robot a su nave para hacerle un repaso médico y vio que estaba viviendo desde el año 1950.
La planta ya había florecido y Baquet conectó el teletransportador y llamó al planeta Naquén para avisar que iba a enviar por teletransportación muchas Semillas Estrella.
        Baquet y su nuevo amigo viajaron hacia Naquén, allí les esperaban los dos alcaldes y toda la población de robots que aplaudían a su héroe.
- ¡No hay tiempo que perder! ¡Este robot necesita aceite de ensalada urgentemente!
El alcalde médico le hizo un chequeo y vio que necesitaba aceite de ensalada.
- ¿Es verdad? ¿Por qué? ¡Es un modelo muy antiguo de robot!
- ¡Parece que es un cocinero robot! – Dijo el robot ingeniero.
        El viejo robot se recuperó y se convirtió en el mejor cocinero del planeta.
        Las nuevas Semillas eran mucho más energéticas y consiguieron que crecieran nuevas plantas. Naquén nunca más iba a tener problemas de energía.
        Hicieron una gran fiesta con ensalada de tuercas y dulce de zanahoria. Fue un homenaje al héroe más grande del mundo.
        Cuando Baquet llegó a su casa vio a su mascota, un cordero, saltando de alegría porque había llegado a casa.
Baquet por fin pudo descansar y dijo: ¡Uf, menuda aventura!




lunes, junio 08, 2015

EL NIÑO DE LA MALETA.



Adou llegó hace un mes dentro de una maleta a la frontera de Ceuta. Su padre había intentado infructuosamente traerlo de manera legal a Fuerteventura que es donde vive la familia (el padre, la madre y una hermana mayor) pero la burocracia española se lo había impedido, al parecer por que los ingresos familiares no llegaban al mínimo exigido por unos 70 euros (ya ves tu) Así que decidió gastar lo que tenía y lo que no en pagar a unos delincuentes para que lo trajeran con una documentación falsa. Pero al parecer estos delincuentes eran tan penosos que no sabían ni falsificar un recibo de la luz y tuvieron la peregrina y criminal idea de meterlo en una maleta con ruedas y dársela a una muchacha que por unos euros intentó pasarla por la aduana ignorando su contenido, aunque sospechando que no era algo limpio (Pero ya se sabe, el hambre aprieta y en la frontera del Tarajal aprieta con especial inquina) La impresión del guardia de aduanas debió ser de las que hacen época. Acostumbrado a contrabandos varios, trapicheos, drogas, móviles robados, productos falsificados y demás cosas que deben ser allí el pan de cada día, la nítida imagen de un niño acurrucado en el pequeño habitáculo de lona tuvo que dejarlo como decía un amigo mío “sin gota de sangre en el bolsillo”. Desde ese instante todo se disparató y llegó a adquirir por momentos tintes de drama nacional. Salió mil y una veces en televisiones, radios, diarios, semanales, páginas web, blogs y hojas parroquiales a lo largo y ancho de la geografía nacional y parte de la extranjera. El padre ingresó en prisión, el niño fue llevado a un centro tutelado, la madre fue interrogada… y Tirios y Troyanos debatieron, opinaron y pontificaron hasta la nausea sobre un hecho, todo hay que decirlo, sobre el que no habían antecedentes y que pilló a todos con el pié cambiado.
 Hoy, un mes más tarde, cuando la vorágine informativa e cada día había enterrado la noticia en algún cajón, el pequeño Adou ha salido del centro de acogida aferrando con una mano a su madre y con la otra una pequeña maleta (casi tan pequeña como la que lo trajo a el a nuestro país) en la que tan solo van su ropa y algunos juguetes que le han regalado. Viajará con su madre y su padre que será pronto puesto en libertad provisional a Fuerteventura donde tratará de hacer lo que hacen los niños a los que la vida les da una oportunidad. Divertirse, estudiar y tratar de olvidar una rocambolesca historia en la que fue involuntario protagonista.

 Espero sirvan estas líneas para recordarnos a todos los que vivimos en un país medianamente prospero, las miles de historias de los miles de Adous que existen en todo el mundo y que por desgracia no tendrán tanta suerte y jamás podrán salir de sus maletas.

miércoles, mayo 27, 2015

No es cosa de hombres.

Hola, me llamo Álvaro, tengo 54 años y un hijo de 12 al que llevo tratando de enseñar desde bien pequeño que el solo hecho de haber nacido hombre, como aproximadamente el 50 por ciento de la humanidad, no lo hace superior al otro 50 por ciento, es decir, a la mujer. Siempre he tratado y sigo tratando que entienda que todas las personas somos iguales y tenemos los mismos derechos y las mismas obligaciones para con nosotros y los demás. Que el hecho de haber nacido varón, de clase media y en un país medianamente desarrollado (aunque eso últimamente no lo tengo tan claro) es solo fruto del azar y la genética. Que quizá podría haber nacido mujer, pobre y en un país subdesarrollado y que por ese azar, su vida sería entonces desgraciadamente mucho más difícil e incierta.

Como padre de  un niño en este comienzo del siglo 21 trato cada día de hacerle entender que debe tratar a todo el mundo como su igual, con las características que nos diferencian a cada cual. En estos tiempos en que muchas personas estamos concienciados sobre el terrible problema del maltrato hacia las mujeres y los asesinatos machistas y ante los sucesivos programas del gobierno en los que parece que todos los avisos , consejos y precauciones van orientados a la mujer, instándola a que no se calle, a que denuncie, a que pida ayuda, yo, desde mi punto de vista de hombre de cierta edad, marido y padre concienciado, desearía hacer hincapié en que la educación del varón es indispensable en este tema. Yo intento todos los días enseñar a mi hijo la importancia de tratar a toda mujer con igualdad y respeto. Que comprenda que la mujer no es como nos mintió la biblia, un apéndice del hombre. Algo que un supuesto dios a puesto a su servicio, si no alguien como el, libre y capaz, con sus mismas virtudes y defectos, sus mismos derechos y obligaciones, anhelos y horizontes.

 Aun a día de hoy hay muchísimos padres y bastantes madres que educan a sus hijos varones como si fueran los amos de la creación y a sus hijas mujeres con la arcaica y casposa norma de que son princesas que solo deben aspirar a encontrar su príncipe azul y someterse a todos sus caprichos. Inculcándoles que los hombres deben traer el pan a casa y la mujer debe estar en casa y con la pata quebrada, criando a los hijos. O aun  peor, trabajando por que hay que ganar más dinero pero  ocupándose además de la casa y los hijos mientras el se va a ver el partido con los amigos. Pero sobretodo educándoles a ellos en que es licito que el hombre someta a su pareja, vamos, que lleve los pantalones en casa y que un grito o peor, una bofetada pone las cosas y a la mujer en su sitio y a ellas en que deben de ser sumisas y dóciles y que si le dan ese grito o esa bofetada será por algo.

 Yo quisiera desde aquí, decir a quien me escuche que los hombres no son el gallo de ningún gallinero ni las mujeres el sufrido descanso del guerrero. Que se debe educar en la igualdad y el respeto a la libertad de la mujer como parte fundamental de la libertad de la persona. Que ningún grito, ninguna bofetada, ningún mal trato debe ser admitido no ya por ninguna mujer, tampoco por ningún hombre que se tenga como tal. Que el amor y el respeto y no la posesión y el sometimiento son las bases ineludibles de relación entre hombres y mujeres.


 Y por último tengan en cuenta una cosa muy importante: “EL MALTRATO NO ES COSA DE HOMBRES”

miércoles, enero 07, 2015

EL MIEDO A LA RISA.

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Desde siempre, las religiones monoteístas han temido a la risa por que la risa mata el miedo y sin miedo al diablo no existiría el miedo a Dios.

sábado, enero 03, 2015

LA PLACA.



Si existe algo que una por igual a políticos de cualquier ideología, edad, sexo, raza, color de piel o talla de calzado es su pasión por las placas. No hay nada que les ponga más, que acudir a los lugares más inverosímiles de la geografía bajo su mando, ya se trate de un edificio, un parque, una plaza, un parking o unos urinarios públicos y descorrer, entre aplausos y flashes, una cortinilla tras la cual se halla, fabricada en todo tipo de materiales, desde la piedra al metacrilato, una placa inscrita con la fecha, el evento que se celebra y el nombre del político que la inaugura.
 Debe de ser algo así como un orgasmo en diferido, con público y vino español, pues deben marchar a sus casas como el que echa un polvo con el Di Caprio o la Johanson y cuelga en Internet las fotos del evento.
 Debe, además, ser adictivo, pues rara es la semana (sobre todo en épocas electorales) en que abras cualquier periódico y no te des de bruces con dos, tres y hasta media docena de inauguraciones varias, donde los próceres de turno sonríen a cámara mientras descorren la cortinilla de marras, sabedores de que dicha placa permanecerá ahí por muchos años, cuando el político ya no esté en activo, incluso después de muerto, como recordatorio a las generaciones venideras de los logros del ínclito prohombre o la ínclita promujer en bien de su comunidad.
 Es tal la proliferación de dichas placas que uno corre el peligro de toparse con una de ellas a poco que se atreva a salir de su casa. Y quien dice placas, dice estelas, bustos, monolitos, estatuas ecuestres y hasta cenotafios que recuerden que fulanito o menganita estuvo allí y erigió, excavó o explanó aquello impelido tan solo por el infinito amor a sus semejantes y su incansable afán por mejorar la vida de los ciudadanos.
 Ahora que, a raíz de los hechos delictivos por los que están siendo imputados y hasta condenados, un gran número del staff político patrio, muchas personas de dentro y fuera de la política están planteando con buen tino la retirada o eliminación de muchos de los hitos inaugurales donde constan, con letras de molde, los nombres de quien ha caído en desgracia por el hecho de haber metido la mano donde no debía y su sustitución por otros o por nada.
 Estando completamente de acuerdo con dicha medida, yo plantearía otra mucho más radical y sencilla. Prohibir todo tipo de placa, inscripción o similar, en cualquier tipo de propiedad pública, que no hubiera sido solicitado con antelación por los ciudadanos en referéndum libre y democrático. Evitando así el trabajo, el tiempo  y el dinero de ponerlo y luego tener que quitarlo.


 Pero claro, eso es solo una utopía y yo un viejo rojo y resentido.