sábado, enero 03, 2009


VERANO DEL 68
8 de septiembre de 1968. Hace tres días que he cumplido los ocho años. Mi hermano pequeño, que está a mi lado, hace diez días que ha cumplido los dos. Estamos apurando los últimos días de las vacaciones que se acaban en menos de una semana. Mi padre nos fotografía en la terraza del apartamento que tenemos en la primera fase de Benacantil. Al fondo se puede ver lo que era hace cuarenta años la playa de San Juan. La Chicharra, el complejo Vistahermosa y poco más. Campos y más campos con la Serra Grossa al fondo. El inmenso patio de mis juegos de niñez en donde las bicicletas sí eran para el verano y en chanclas y un pantalón corto volábamos en todas direcciones como palomas sin rumbo. Cabañas, olivos y algarrobos a los que trepar, una piscina, un puñado de buenos e inseparables amigos y todo un verano por delante para apurarlo hasta las heces.
Quien no haya acabado un verano negro como un tizón, sucio como un salvaje y con raspones y mataduras hasta detrás de las orejas no sabe lo que es un “estiu alacantí”.


4 Comments:

Anonymous omalaled said...

Mi niñez, por allá los 70, también fue en Alicante... y la Playa dew San Juan, y el Boy-boy...

También sé lo que es quemarse al Sol :-) y disfrutar de un buen arroz caldero.

Salud

10:42 a. m.  
Blogger Ander Izagirre said...

Tengo un recuerdo muy borroso de un veraneo infantil en Calpe. Recuerdo mucho calor, recuerdo el mal trago literal al beber agua de grifo (¡puaj!), recuerdo haber comido algarrobas... y recuerdo a una niña de mi edad, sevillana, con la que coincidía en el ascensor del hotel y que... me ponía un poco nervioso... y yo me escapaba de ella en la piscina. Se ve que por entonces yo ya era vasco.

1:13 p. m.  
Blogger alvarhillo said...

Omalaled, Que tiempos aquellos ¿verdad? el voy voy, el fitty, el tabarka. Todos los locales de mi despertar a la vida.
Ander, te comprendo. El agua de Alicante es malísima pero la de Calpe y toda la marina alta es sencillamente imbebible. No es mala, pero es muy dura con gran cantidad de cloro.
Mi niña era madrileña y se llamaba Mercedes. Por ella me escaldé mis partes con chocolate hirviendo (es una larga y triste historia)

10:12 p. m.  
Blogger toni said...

Que te voy a contar..., mi primera media pinta en el bar Capri, (hoy Botijos, vaya pedo,no se me olvidará en la vida. Todo por culpa de mi hermano Kike. ¿te acuerdas de aquel bosque de eucaliptos al que llamabamos "el Don fresco"?,siempre poniendo nombrecitos a las cosas. ¿y de los túneles de las baterias antiaéreas de Cabo de Las Huertas? y bla,bla,bla... Un saludo!!

5:58 p. m.  

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