jueves, junio 28, 2007


EL MATUSALEN DE LOS MARES

La noticia me sorprendió hace unos cuantos días pero se me había ido de la cabeza y hoy la he vuelto a leer como una reseña en un artículo sobre la longevidad de los animales, en un suplemento de "El País". La he buscado en la red y la transcribo a continuación extraida de la página 24 horas.
Unos esquimales de Alaska cazaron el pasado mayo una ballena de aspecto senil, aparentemente muy vieja, pero nunca imaginaron que el animal llevaba surcando los mares desde los tiempos de la guerra civil norteamericana y la abolición de la esclavitud. La gran sorpresa llegó cuando fue descuartizada: la ballena, que técnicamente es un rorcual boreal o Balaenoptera borealis, tenía incrustado un arpón de un modelo inconfundible patentado en 1879 y que se fabricó hasta 1885. Si fue arponeada por aquel entonces y obviamente no murió, el cetáceo tenía un mínimo de 120 años.El fragmento de arpón extraído a la ballena, comparado con una pieza similar entera y un pie de rey.El proyectil cónico, con una flecha de nueve centímetros de largo, estaba incrustado en la grasa justo al lado del omóplato. Fue fabricado en New Bedford (Massachussetts), que en el siglo XIX era uno de los principales puertos balleneros de EEUU. El artilugio llevaba también las inscripciones tradicionales que los nativos de Alaska usan para reclamar luego a sus presas.
Es curioso y a la vez un tanto escalofriante imaginar un ser vivo que comenzó a surcar los mares cuando se levantaba la "Torre Eiffel", España se desangraba en la guerra de Cuba o el oeste americano era aún una tierra virgen e inexplorada. Alguien que era un talludo adulto cuando el Canal de Panamá mezclo las aguas de dos océanos y un anciano cuando a su alrededor se hundian los barcos y los hombres masacrados en la segunda guerra mundial. Un ser majestuoso que debió recorer incontables veces los mares del mundo sin nada que temer excepto aquel extraño animal que una vez le hirió y que ahora, en el invierno de su existencia ha acabado con su vida sin imaginar la póstuma sorpresa que este anciano Leviatán guardaba en sus entrañas.
Foto: 24 horas.

1 Comments:

Blogger Norma said...

Gracias, Alvarhillo, me has hecho sentir muy joven, jejeejejj

Besos!!!!

11:14 p. m.  

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